Ir al contenido principal

Entradas

En el nombre de la cortecelestial, necesito un buen nombre

Sucede que desde que tengo memoria y vivimos [o sea, toda la familia y yo] en esta casa en medio de Azcapotzalco, en vez de encontrarnos rodeados de harta hormiga cual debería ser según el significado del nombre de la delegación, hemos encontrado más alacranes [sí, alacranes] que formicidaes. El jueves 18 de junio, declaré oficialemente inauguradas mis vacaciones de verano-lluvioso-en-la-ciudad, pero como yo soy o muy pendeja o muy responsable, decidí empezar a trabajar en la empresa familiar, por lo tanto, tengo que levantarme temprano contrario a mi costumbre vacacional de abrir los ojos a las 2 p.m. Alguno de los días de la semana pasada, desperté, me bañé y bajé a desayunar y hasta se me espantó el sueño al ver sobre el desayunador un frasquito con un alacrán y lo aparté teniendo de testigo a mi madre, porque los anteriores que hemos encontrado se los ha quedado mi hermana antes de que yo pueda reclamar sus vidas y salvarlos de la tortuosa agonía a la que los sometió al ahogarlos e...

¡Me jalo los pelos de la axila izquierda! [ok, no tengo, pero dejaré que crezcan y los jalaré]

Si existiera el premio a "Las miedosas del año" y una categoría especial a "Las que no le hablan al cabrón que les gusta" a huevo que yo les diría a las demás nominadas el clasiquísimo: "¡Quítate qui'ahi te voy!". Resulta que a principios de semestre, en Epstemología de la Comunicación II [no pregunten qué significa ese nombre tan rimbombante -escalofríos- para una materia] todo parecía aburrido y sin chiste, o sea, pan con lo mismo: que si Bertalanffy, que si la Teoría Crítica, que si el Chiquibeibi se puso punk porque este semestre no hay Chiquifest [si alguien no sabe a que me refiero, píquele aquí ] y que si la verga del muerto. Pero ¡tooooooooooma! a las dos semanas de haber empezado, entró un tipo al que decidimos llamar "Frank Sinatra" o "La Voz" [saquen sus conclusiones]. Cada que al asunto en cuestión se le ocurría participar en clase, hasta dejaba de echar el chisme para escuchar lo que decía porque ¡aaaah, qué voz!, así d...

¡Malaya!

Resulta que desde que salí de Unitec, me llaman una vez al mes para saber como estoy, si he comido bien, si soy feliz en mi nueva escuela y si quiero regresar a pagar las perlas de la vírgen por estudiar rodeada de simios en playeras rosas y perros antidrogas en vez de pagar 25 centavos anuales y estudiar rodeada de radicales, rojillos junkies y maestros albureros. Este mes no fue la excepción: Plácidamente, jubaga Scrabble en línea, cuando sonó el teléfono y hasta me hizo brincar del pinche susto. Me levanté en chinga a contestar a pesar de que era mi turno y mi tiempo se consumía, así que corrí a buscar el inalámbrico. Contesté amablemente y una voz femenina preguntó por mí: LauRa: ¿De parte de quién? Mamá Unitec: Mira, hablamos de Unitec y blah blah blah LauRa: No quiero ser grosera, pero ya van 20 mil millones de veces que les digo que no quiero regresar, que soy feliz en una escuela olor a mota, pájaros cagones en todos los árboles y pastos donde echarme a dormir como vaca y ...

Por disposición oficial, este post no tendrá un título rimbombante [esa palabra me provoca escalofríos]

¡Aaaaah! Después de 3 meses sin escribir, es extraño volver a ver esta pantalla pedorra. No pretendo dar explicaciones de mi ausencia porque qué pinche hueva, pero ¡venga! no nos perdimos de mucho, sin embargo haré una breve recopilación de los "acontecimientos" "importantes" en estos meses de stand-by... ¿por qué? pues sólo porque se me hincha el ombligo: Tuve mi primer asalto colectivo y amanoarmada. Y, aunque usted... no lo crea: mi iPod se salvó de nuevo. No pregunten como le hice porque aún no me explico cómo mierdas tuve una reacción tan veloz e inesperada. Sólo me robaron el celular y mi dinero salió sano y salvo. Sin embargo, estuve temblando durante 5 horas seguidas [¡a ver, quién se atreve a romper ese récord?] hasta que me tomé un té de tila porque mi abuela [q.e.p.d.] decía que era bueno pa' los nervios. Pedí un aplauso para el amorsss que parecía haber llegado, pero ¡toooooooooooooooma! el asunto en cuestión está apartado, ergo, recibí un batazo que...

Porque el público lo pidió

A petición de ustedes, afables lectores de este blog resucitado de entre los hartos y huevones, tuve una sesión fotográfica al rededor de mi casa para atinarle al punto exacto donde la luz fuese favorable para que mi "cambio" se notase. Me sentí emo incomprendido tomandome fotos a lo bestia y después de depurar aquellas donde me auto-agarraba en la pendeja, he aquí unas cuantas: - ¿Cuál cambio, maldita chismosa? ¡ni se notaaaaa! - Ya sé... ¡pamplinas! - ¡Eso parece Photoshop! - No, de verdad estuve aplastada 2 horas con la cabeza empapelada. Ahora, viboread. Corred y contadle al mundo sobre la Britney Región 4 [inserte mis lloriqueos de nena aquí].

Post niña [porque sí, soy niña]

Habíame aburrido de mi jeta de pocos amigos, mi cabello de color aburrido, mi corte tan común y mis rizos voluntariosos, ergo, decidí cambiar aprovechando el "inicio de año" y demás mamarrachadas típicas del mes de enero. El domingo en la mañana, desperté con unas inmensas ganas de arrancarme el cabello, después, más civilizadamente, me entraron unas ansias irremediables por raparme y al final, terminé en una estética [atascada de niños moquientos, papás gritones y señoras entubadas] para que alguna jovenzuela osase tasajear mi asimétrica cabellera. Estaba conforme con la idea de que mi cabello quedase corto [porque ya estaba hasta la madre de estar peinándome] pero no contaba con que me había hecho un fleco y al final iba a quedar así: Perdonarán la calidá de la imagen, pero YouTube se negó a proporcionarme un video más nítido para ilustrar este post. Gracias por su comprensión... y si no comprenden me vale. Y sí, quedé así como Britney en su video de Womanizer, pero Región ...

Retroceso

Este tiempo que estuve en rehab [dícese mi desintoxicación de la adictiva blogósfera y así] me la pasé rascándome el ombligo de una manera increiblemente deliciosa, poniéndome chones rojos y amarillos en las fiestas de fin de año, desperdiciando mis madrugadas con juegos como Crash Bandicoot [eso es vintage, no mamadas] que juré ante los ojos de diospadreredentor terminar YO solita y viendo toooooodas las temporadas de Daria, las que me llevaron al tunel del tiempo y cuando me di cuenta, empecé a tener flach-bacs de mi etapa puberta. A cualquier lugar que iba, era una outcast desas insopostrables, un hígado con piernas y brazos, una cerebro intolerante, una calladita que a cualquier mínima provocación soltaba respuestas filosas e hirientes. Nomás no me hallaba y el único que me aguantaba y le cautivaba mi arrolladora personalidad era mi novio [el primero ¡aaah, qué tiernos!] que no era más que el amiguito-de-toda-la-vida que vivía en el edificio B de la unidad donde pasé esos días en l...