Ir al contenido principal

... y se llama Zanahorita

Desde que me dejaron encargadas a un trio de tortugas que no dejan de verme amenazadoramente cada que les doy de comer, mi vida se sintió amenazada y no podía dejar de pensar que algún día de estos se iban a revelar en mi contra e iban a saltar desde el balcón de enfrente [de donde ellas vienen] para comerme mientras esté dormida.

Debido a que mis peores pesadillas no dejaban de retumbar en cada recoveco de mi cabeza, tomé la decisión de comprarme una pequeña tortuguita, para que me defendiese de las crueldades que las vecinas pretenden hacerme en cuanto sean lo suficientemente grandes como las de las Islas Galápagos, y me encontré a Zanahorita en uno de esos lugares en Cuemanco, donde venden estos animalitos en peceras enormes y retacadas de individuos de esta especie.

En el instante que la vi nadando felizmente, supé que es la ideal para velar por mi y agredir a todo aquel que intente acabar con mi vida mientras Morfeo me tiene acurrucada en sus brazos, y más con esos deseos de aventura que trae integrados. Resulta que se me ocurrió dejarla vagar libremente sobre mi escritorio y andaba trepándose donde sus cortas patitas alcanzaban y no pude resistir tomarle una foto donde demuestra su sentido arácnido.

Es momento de ir a dormir, mis vacaciones de Semana Santa oficialmente terminarán en quince minutos y será el banderazo inicial a mi cambio de vida.

Comentarios

Anónimo dijo…
jajajaja se ve shida tu tortuguita tratando d eskalar ese vaso o lo ke sea jejejeje
Anónimo dijo…
Jaja Zanahoorita es bien chevere n__n

Entradas más populares de este blog

Entrada 164 según Blogger y La Última Entrada según Yo

Se acabó SouR GirL oficialmente porque ya he abierto un nuevo blog aunque éste quedará abierto para futuras referencias o nomás porque soy nenita y no puedo deshacerme de él así nomás como tirar a la basura un clinex [sic] lleno de mocos. Para ir al nuevo bló, píquenle aquí . Si usted no desea ir al nuevo bló, pues entonces quédese ahí sentado mirando el monitor hasta que esta pantalla desaparezca. Gracias.

Las taquilleras del metro deberían desayunar, comer y cenar All-Bran

¡Es que están cabronas las condenadas! Vaya, entiendo que eso de estar aplastada en una silla incomoda dentro de un cuarto de dos por dos y todavía, viendo personas feas [en su mayoría, pues; no nos hagamos los "¡pinche LauRa loca, yo estoy guapísim@!"] pasar a pedirles boletos del metro o recargas de tarjetas, es innegablemente espantoso, pero ¡coño, qué no pueden ser un poco más amables? Todavía de que les pagan por hacer un trabajo que cualquier hijodevecina con tres dedos de frente puede hacer, ponen jetas, avientan el cambio y te contestan como si les estuvieras pagando un boleto del metro que les debes desde hace 40 años y con ese dinero, no habían podido darle de comer al hijo leproso, al marido huevón y al sobrino encarcelado ¡pinches viejas! Aunque, aclaro, que una de cada millón, es la mar de amabilidad y hasta sonríe... pero esas sólo se dejan ver una vez en la vida [a mi ya me tocó ¿y a usted?]. Hoy, cuando regresaba a mi casa, mi querida tarjeta sólo tenía $1.00 ...

¿Qué qué?

A unos cuantos días de mi cumpleaños 23, he decidido cerrar este burdel para abrir un nuevo blog: Empezaré desde cero desde el próximo miércoles. Si alguien gusta dejar los últimos comentarios, mentadas de madre, declaraciones de amor, declaraciones de odio, extorsiones, spam y demás cosas ¡venga de ahí! antes de que esto sea clausurado para siempre. [Disyuntiva: ¿Deberé borrar todas las entradas o guardarlas nomás para conservar mi tradición melancólca de recolectar piezas de mi pasado rasposo e incómodo?]