¡Es que están cabronas las condenadas! Vaya, entiendo que eso de estar aplastada en una silla incomoda dentro de un cuarto de dos por dos y todavía, viendo personas feas [en su mayoría, pues; no nos hagamos los "¡pinche LauRa loca, yo estoy guapísim@!"] pasar a pedirles boletos del metro o recargas de tarjetas, es innegablemente espantoso, pero ¡coño, qué no pueden ser un poco más amables? Todavía de que les pagan por hacer un trabajo que cualquier hijodevecina con tres dedos de frente puede hacer, ponen jetas, avientan el cambio y te contestan como si les estuvieras pagando un boleto del metro que les debes desde hace 40 años y con ese dinero, no habían podido darle de comer al hijo leproso, al marido huevón y al sobrino encarcelado ¡pinches viejas! Aunque, aclaro, que una de cada millón, es la mar de amabilidad y hasta sonríe... pero esas sólo se dejan ver una vez en la vida [a mi ya me tocó ¿y a usted?]. Hoy, cuando regresaba a mi casa, mi querida tarjeta sólo tenía $1.00 ...
Comentarios
mi sábado de hueva
jajajaja no mames yo pude haber edo asi el domingo en la madrugada pero no andaba cuidando borracha!!! ash k envidia!
Se supone que estábamos hablando de no sé que madres del Resistol, eso derivó a la plática de las tlapalerías [esos lugares donde venden herramientas, pinturas y demás cositas para andar de Tim Allen por la vida] tons, estábamos muy amenamente cagandonos de la risa de nuestras idioteces, cuando se me ocurrió preguntar la actividá que desempeña el señor de la tlapalería y Chubby contestó algo muy estúpido...
aaaash! ya valió! con la explicación perdió sentido el chiste T_T
Me encanta tu blog...
Por cierto, estas enlazada ya en el mio, así que mi visita diaria la tendras para siempre. Besos
¿Por qué los papeleros venden papel?
oswpvxy
jajaja, esta bueno.
Diego