Ir al contenido principal

En el nombre de la cortecelestial, necesito un buen nombre

Sucede que desde que tengo memoria y vivimos [o sea, toda la familia y yo] en esta casa en medio de Azcapotzalco, en vez de encontrarnos rodeados de harta hormiga cual debería ser según el significado del nombre de la delegación, hemos encontrado más alacranes [sí, alacranes] que formicidaes.

El jueves 18 de junio, declaré oficialemente inauguradas mis vacaciones de verano-lluvioso-en-la-ciudad, pero como yo soy o muy pendeja o muy responsable, decidí empezar a trabajar en la empresa familiar, por lo tanto, tengo que levantarme temprano contrario a mi costumbre vacacional de abrir los ojos a las 2 p.m.

Alguno de los días de la semana pasada, desperté, me bañé y bajé a desayunar y hasta se me espantó el sueño al ver sobre el desayunador un frasquito con un alacrán y lo aparté teniendo de testigo a mi madre, porque los anteriores que hemos encontrado se los ha quedado mi hermana antes de que yo pueda reclamar sus vidas y salvarlos de la tortuosa agonía a la que los sometió al ahogarlos en alcohol para que quedaran así:

Note usted el salvajismo ¡Qué barbarie!

Sólo le faltó ponerle una etiquetita que dijera:
"Recuerdo de mis vacaciones en Durango"

Mi intención era la misma, pero al ver sus ojitos y sus tenacitas y su aguijoncito me conmovió [casi hasta las lágrimas] y como últimamente he estado hundida en una de esas depresiones que me hacen agarrar libros de Chepina y ponerme a cocinar o comprar algún animalito, ahora que encontré al alacrán, decidí que será mi objeto de afecto y todas mis atenciones serán para él [o ella, sabrá diospadreredentor qué sea] sólo que tengo un problema casi insignificante: ¿cómo mierda se llamará?

¡Aaaaay, qué cositaaaaa!
No hubiera podido matarlo

Si usted, afable lector[a], tiene un buen nombre digno de ser llevado por mi nuevo amor, escríbalo en un comento coqueto. El ganador, se llevará como premio, la entera satisfacción de habernos hecho felices cual hedonistas que somos.

Comentarios

neta dijo…
El ganador, se llevará como premio, la entera satisfacción de habernos hecho felices cual hedonistas que somos...

No mamar! la mejor parte del post! XD

Pero mmm... no mamz! no se me ocurre ningún nombre para un alacrán... a menos que le nombraras "Durango" XD

En mi casa tmb hay un chingo :S

XD

Pop!
Virginia dijo…
no se, el pensar que tienes de mascota un alacran me produce un no se que no se yo...

uff!, nunca vivire en Durango, (ni en Azcapotzalco)...

solo se me ocurre que le pongas, "Pikete"... (con k para que se distinga)...

Saludos,
Yair dijo…
—"A la grande la puse cuca"

o ponle: Azcapo, el alacrán
tita♥amor dijo…
esas madres siempre me han dado pavor, jajaja
deberias ponerle julio o miguel, no se, pa que se sienta importante :P
Alebrijemx dijo…
llamalo Polux! ...es que siempre quizé un perro para llamarlo así, juar juar juar
saludos

Entradas más populares de este blog

Entrada 164 según Blogger y La Última Entrada según Yo

Se acabó SouR GirL oficialmente porque ya he abierto un nuevo blog aunque éste quedará abierto para futuras referencias o nomás porque soy nenita y no puedo deshacerme de él así nomás como tirar a la basura un clinex [sic] lleno de mocos. Para ir al nuevo bló, píquenle aquí . Si usted no desea ir al nuevo bló, pues entonces quédese ahí sentado mirando el monitor hasta que esta pantalla desaparezca. Gracias.

Las taquilleras del metro deberían desayunar, comer y cenar All-Bran

¡Es que están cabronas las condenadas! Vaya, entiendo que eso de estar aplastada en una silla incomoda dentro de un cuarto de dos por dos y todavía, viendo personas feas [en su mayoría, pues; no nos hagamos los "¡pinche LauRa loca, yo estoy guapísim@!"] pasar a pedirles boletos del metro o recargas de tarjetas, es innegablemente espantoso, pero ¡coño, qué no pueden ser un poco más amables? Todavía de que les pagan por hacer un trabajo que cualquier hijodevecina con tres dedos de frente puede hacer, ponen jetas, avientan el cambio y te contestan como si les estuvieras pagando un boleto del metro que les debes desde hace 40 años y con ese dinero, no habían podido darle de comer al hijo leproso, al marido huevón y al sobrino encarcelado ¡pinches viejas! Aunque, aclaro, que una de cada millón, es la mar de amabilidad y hasta sonríe... pero esas sólo se dejan ver una vez en la vida [a mi ya me tocó ¿y a usted?]. Hoy, cuando regresaba a mi casa, mi querida tarjeta sólo tenía $1.00 ...

¿Qué qué?

A unos cuantos días de mi cumpleaños 23, he decidido cerrar este burdel para abrir un nuevo blog: Empezaré desde cero desde el próximo miércoles. Si alguien gusta dejar los últimos comentarios, mentadas de madre, declaraciones de amor, declaraciones de odio, extorsiones, spam y demás cosas ¡venga de ahí! antes de que esto sea clausurado para siempre. [Disyuntiva: ¿Deberé borrar todas las entradas o guardarlas nomás para conservar mi tradición melancólca de recolectar piezas de mi pasado rasposo e incómodo?]