Yo le rogaba a los cielos y a la corte celestial y a Yisus tap-dancing Craist y a diospadreredentor que ya dejaran de joderme la vida con tareas escolares de porra para que mandaran más acción a mi vida aburrida, pero estas no son maneras ¡carajo! Regresaba, hace unos minutos, de la escuela. Caminaba pasivamente por el camino de siempre mientras tarareaba "Call me" de Blondie que sonaba en mi iPod a todo volumen. No había mucha gente en la calle y yo andaba por la banqueta sin preocupación alguna: mi exposición fue una mierda pero mis ensayos quedaron de no mamars. De repente, mientras veía que el departamento que siempre me ha gustado estaba vacio y listo para ser ocupado por mi en cuanto tenga dinero, un fulano más sotaco que yo, se me acercó y me dio un toquecito en el brazo, casi imperceptible. Yo no lo hubiese notado de no ser por el hedor a mona y Delicados que el papanatas, despedía con intensidad. Como Debbie Harris no paraba de gritarme en el odio que la llamara, só...
Alguna vez alguien me dijo que soy agridulce... talvés haya tenido razón...