Decidí tomarme unas vacaciones del blog, ya estaba hasta la mutter de esto, la inspiración nomás no me llegaba, mi vida estaba muy sosa y atascada de tareas [que el nazismo, que el fascismo, que su pinche madre] pero hoy he resuelto volver a escribir. No es que mi existencia vuelva a tener la vitalidad que en meses anteriores o algo así, al contrario, estoy a dos pinches días de cumplir 22 años, ergo, mis padres consideraron conveniente, regalarme un día de compras para celebrar mi cumpleaños, pero a mi me caga porque nomás me ponen el autoestima por ahí de la astenósfera con eso de que puras tallas extremas y nada para las promedio. Nunca falta: Estás en el probador y de repente entra una tipa que bien podría ser modelo o presentadora pendeja de algún programilla enclenque de la barra matutina. Mientras tú estás porbándote ropa con rayas verticales para disimular las carnes extra, la "supermami" se prueba cualquier trapo, sale del vestidor y le dice a su acompañante: "¡...
Alguna vez alguien me dijo que soy agridulce... talvés haya tenido razón...