Aquellos que me conocen, saben que mi estatura no es una de mis grandes virtudes porque soy como un hobbit, por lo tanto la analogía del título queda más que clara con esta breve explicación que me da pie a pasar al punto del post. Resulta que el jueves en la mañana, me hicieron efecto las jodidas vacunas del post anterior y anduve con el efecto zombie a todo lo que da, las piernas me dolían como si alguien las hubiera golpeado con un bat, la cabeza no dejaba de darme vueltas, traía una flojera marca chingatumadre, o sea, más arriba de los niveles usuales y juro por Madonna y Yisus tap-dancing Craist, que tengo flashasos de lo que aconteció ese día. Recuerdo que vi a Nestor y en camino a Parque Lindavista para ver Batman por tercera vez, le conté que una vez que estaba toda ronca, mis amigos me grabaron leyendo un texto erótico que salió en una revista [no recuerdo si en la H o cual] y entonces, él sugirió usar mi voz para la página web de la tienda Erotika de Pabellón Cuahutemoc porqu...
Alguna vez alguien me dijo que soy agridulce... talvés haya tenido razón...