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Mostrando las entradas con la etiqueta basura amorosa

El insomnio me hace pensar pendejadas

Verdá de dios que trataba de dormir mientras escuchaba música en mi quedirísimo iPod y jugaba Klondike en él, cuando de repente se atravezó Perfect de los Smashing Pumpkins y mi turbia mentecita empezó a pensar tarugadas amorosas: que ¿dónde está el amors?, que ¿si no nací para amar?, que ¿nadie nació para mi?, que si esa pared que no me deja verlo ¿debe caer?, que si ¿moriré sola? Entonces, los recuerdos empezaron a llegar y cuando menos me di cuenta ¡toooooooooooma! ya estaba pensando en todas las cosas cursis que alguna vez, incautos que me juraron amors eterno [ja], hicieron por mí y así de una buena canción, mis ganas de correr a los brazos de Morfeo, se fueron al carajo y me vi en la penosa necesidad de reirme de las pendejadas que me han regalado en los "aniversarios" o nomás porque pasó la mosca o sólo porque soy bella, hermosa y nada joto. Recuerdo que el imbécil con el que anduve durante 10 meses [más imbécil yo por aguantarlo tanto tiempo] me regalaba discos y pseu...

Post especialmente corto con un título especialmente largo para equilibrar las fuerzas del universo que anoche se movieron [y no por tanto alcohol]

Primero, ver un ensayo de la banda de Asunto, bueno muy bueno, reir mucho y reencontrarse con un amigo de la primera prepa, jugar El Abuelo, Yo nunca nunca y demás juegos típicos de cuando uno está tomando y quiere ponerse con átomos. Luego fiesta de Bety, que todos creían fantasma por la supuesta inexistencia de la calle, beber ron [¡wakalaaaaaaaaas!] cantar canciones con micrófono imaginario y sentir la vibra de ser los más jovenes de la peda, hacer la escena espaguetosa y románticamente ridícula de La Dama y El Vagabundo... pero con cueritos en vinagre [¡puuts! yo no comía cueritos ni aunque me pagaran, yo era vegetariana] caminar a las 4 A.M. por Azcapotzalco [delicioso... calles desiertas, totalmente recomendable] y despedirse diciendo ¡Buenos días! Frase Célebre: Uriel : Papá ¡no me alburées! Fin.

Disyuntivas yuxtapuestas

En este momento debería estar durmiendo para ir mañana temprano a Cuernavaca con Salvador y pasar todo un fin de semana en compañía de él y sus amigos... pero no, estoy aquí posteando mi frustración por quedarme en esta ciudad de la eterna lluvia. Y no es que yo no haya querido ir ni que la Santa Inquisición me haya condenado a un fin de semana de labores domésticas, es que tamaña invitación era demasiado considerando que, en ocasiones anteriores en las que le he extendido alguna cordial invitación, he sido rechazada con un "vale, te aviso luego" o simplemente me he quedado sentada esperándole. Tampoco voy a decir que yo he sido la persona más buena y linda de este extravagante universo porque sino, caería en una mentira descomunal porque él también me ha invitado a salir y yo le he rechazado porque el destino se niega a cooperar con mi vida social. Pero creo firmemente, que si la invitación hubiera sido a algo más leve, la hubiese aceptado gustosa... no fue así y aquí estoy...