Verdá de dios que trataba de dormir mientras escuchaba música en mi quedirísimo iPod y jugaba Klondike en él, cuando de repente se atravezó Perfect de los Smashing Pumpkins y mi turbia mentecita empezó a pensar tarugadas amorosas: que ¿dónde está el amors?, que ¿si no nací para amar?, que ¿nadie nació para mi?, que si esa pared que no me deja verlo ¿debe caer?, que si ¿moriré sola? Entonces, los recuerdos empezaron a llegar y cuando menos me di cuenta ¡toooooooooooma! ya estaba pensando en todas las cosas cursis que alguna vez, incautos que me juraron amors eterno [ja], hicieron por mí y así de una buena canción, mis ganas de correr a los brazos de Morfeo, se fueron al carajo y me vi en la penosa necesidad de reirme de las pendejadas que me han regalado en los "aniversarios" o nomás porque pasó la mosca o sólo porque soy bella, hermosa y nada joto. Recuerdo que el imbécil con el que anduve durante 10 meses [más imbécil yo por aguantarlo tanto tiempo] me regalaba discos y pseu...
Alguna vez alguien me dijo que soy agridulce... talvés haya tenido razón...