Ir al contenido principal

Entradas

Las taquilleras del metro deberían desayunar, comer y cenar All-Bran

¡Es que están cabronas las condenadas! Vaya, entiendo que eso de estar aplastada en una silla incomoda dentro de un cuarto de dos por dos y todavía, viendo personas feas [en su mayoría, pues; no nos hagamos los "¡pinche LauRa loca, yo estoy guapísim@!"] pasar a pedirles boletos del metro o recargas de tarjetas, es innegablemente espantoso, pero ¡coño, qué no pueden ser un poco más amables? Todavía de que les pagan por hacer un trabajo que cualquier hijodevecina con tres dedos de frente puede hacer, ponen jetas, avientan el cambio y te contestan como si les estuvieras pagando un boleto del metro que les debes desde hace 40 años y con ese dinero, no habían podido darle de comer al hijo leproso, al marido huevón y al sobrino encarcelado ¡pinches viejas! Aunque, aclaro, que una de cada millón, es la mar de amabilidad y hasta sonríe... pero esas sólo se dejan ver una vez en la vida [a mi ya me tocó ¿y a usted?]. Hoy, cuando regresaba a mi casa, mi querida tarjeta sólo tenía $1.00 ...

¿Recuperé mi mojo?

Encontrábame sumida en una depresión pre-parto porque nadie me pela, que estoy bien pinche fea pero tengo una letra muy bonita y el dedo meñique de mi pie izquierdo es precioso, que llevo años sin probar las mieles del amors y que me voy a quedar sola y que terminaré como La Loca de los Gatos [la de Los Simpsons, pues] y que la verga del muerto, cuando creí que un rayito güero reguetoñero quería iluminar mi camino. Regresaba yo muy feliz de la escuela y caminaba por la esquina de mi casa cuando de repente, un reguetoñero se me acerco. Inmediatamente pensé hasta en quitarme mis tenis para darselos y que no me hiciera nada, pero muy amablemente [si así se les puede calificar a sus acciones] me preguntó mi nombre. De igual forma, atiné a responderle con una sonrisa [que más bien siento que fue una mueca entre "no-me-robes-vivo-por-aquí" y "tengo-miedo"] para despistarle y le pregunté por qué quería saberlo y argumentó "nada más" con una sonrisita desas ligad...

¡No manches, casi me mueroooooo!

Trabajaba yo cual oficinista responsable que soy cuando así nomás, de repente y sin previo aviso ¡pufff! vi todo negro, como si me hubieran bendado los ojos y empecé a sentir que me mareaba y que el alma que, con tanto cariño cuido y alimento con pan y quesito, abandonaba la carne que algún día se comerán los gusanos [aunque preferiría que terminase quemada y las cenizas esparcidas en algún lugar significativo]. Así de la asuencia de existencia, sentía que me moría e inmediatamente corrí con el adulto de confianza que tenía más cerca y le dije: "¡Tío me siento mal, me está cargando la mierda! [sic]" y gracias a su pericia y habilidad, evitó que cayera desmayada haciéndome caminar a lo largo y ancho del patio del edificio y comprándome una nutritiva Coca porque, cual mexicanos que somos, sabemos que la Coca puede ser tan eficiente para curar cualquier enfermedad, aliviar las penas que el pan no puede y limpiar inodoros. Llegando a mi casa [y vaya que nunca había deseado tanto ...

¡Albricias, es viernes! / Frase Célebre

¡Por fin es viernes [cuando era una sanguijuela me preguntaba por qué las personas trabajadoras se alegraban por un pinche día y ahora, les entiendo]! Sucede que en el lugar donde me parto la espalda trabajando como negra para mantenerle el vicio [cigarros, por supuesto] a mi señora madre y a su vecina laquenofumadelantedesumarido, cada quien hace su horario y hoy me di el lujo de llegar a las 10 y algo y salir a las 2 para echar el cafecito con Mary y comprar un libro que sólo podía conseguir en Gandhi o El Sótano, pero no contaba con que mi primo [no el fresa, sino su hermano nofresa] iba a acompañarme, así que cuando terminó la hora de la tertulia en el Starbucks, nos regresamos a la oficina. En el preciso momento en que puse un pie dentro del pequeñísimo despacho, inmediatamente me sentí entrando en un tugurio en medio de Londres: todo era neblina [a.k.a. humo de cigarro] y el alcohol corría de un lado al otro sin reparo alguno y no me quedó más que unirme a la celebración en honor...

Momento de encabronamiento [casi combinado con frase célebre, excepto que no fue tan célebre y sólo me molestó]

Estaba yo, plácidamentr pendejeando en la oficina, sin mucho que hacer y con mucha pelusa que quitarme del ombligo, cuando de repente llegó la vieja [literal, y no lo digo en un sentido despectivo porque en realidad ella ya está vetusta] que se "tira" mi tío [jojojo eso no se si sea literal, pero en lo que a mi concierne, por lo menos es la que lo acompaña a visitar moteles] a platicar con cuanta persona se encontró por aquí y cuando llegó con mi primo fresa, él le contó que fuimos al banco en camión [oooooobvio... sólo los gatos se suben a esas cosas porque él siempre en carrito] y esto fue lo que pasó en la plática: David [Primo fresa de LauRa]: [...] y en el camión que nos regresamos ¡nos tortearon horribleeeeee! -imprímale ese tono fresa de La Condesa- Vieja: ¡Pobrecitos! LauRa: JAJAJAJAJAJA JIJIJIJIJIJI JOJOJOJOJOJO JEJEJEJEJEJEJE Vieja: Seguro a ti sí te gustó, por eso andas riéndote ¿verdad? LauRa: "¡Vieja babosa! Por lo menos yo no necesito que me manoséen p...

Frase Célebre del Día de Hoy

Estabamos en Mundo E comiendo plácidamente un helado de Burger King y discutiendo sobre las inconsistencias ideológicas y lagunas mentales de Mary, cuando así nomás se me salió: LauRa: "Es que no sé, pero a mi me pasa que a veces se me olvida mi edad [...]" Mary y Emanuel: "Y eso ¿qué tiene que ver?" LauRa: "No sé, pero me pasa" Fin.

En el nombre de la cortecelestial, necesito un buen nombre

Sucede que desde que tengo memoria y vivimos [o sea, toda la familia y yo] en esta casa en medio de Azcapotzalco, en vez de encontrarnos rodeados de harta hormiga cual debería ser según el significado del nombre de la delegación, hemos encontrado más alacranes [sí, alacranes] que formicidaes. El jueves 18 de junio, declaré oficialemente inauguradas mis vacaciones de verano-lluvioso-en-la-ciudad, pero como yo soy o muy pendeja o muy responsable, decidí empezar a trabajar en la empresa familiar, por lo tanto, tengo que levantarme temprano contrario a mi costumbre vacacional de abrir los ojos a las 2 p.m. Alguno de los días de la semana pasada, desperté, me bañé y bajé a desayunar y hasta se me espantó el sueño al ver sobre el desayunador un frasquito con un alacrán y lo aparté teniendo de testigo a mi madre, porque los anteriores que hemos encontrado se los ha quedado mi hermana antes de que yo pueda reclamar sus vidas y salvarlos de la tortuosa agonía a la que los sometió al ahogarlos e...